¡Qué te duden todos menos tú!

La duda, y la inseguridad son las enemigas confiables y ¿Cómo olvidar al miedo? Todos estos elementos, son adversarios espirituales. Cada uno de ellos son tu autodestrucción. ¿Y saben qué? Es fácil, pensar que lo merecemos, es fácil sentir que no hay espacio para nosotros en el camino de las personas solventes y exitosas.

Pero, cuando ponemos nuestra confianza en Dios…Todo cambia. Es prácticamente, comprar una garantía, que nos promete que aunque la máquina falle, habrá manera de repararla y de echarla a andar. Nosotros somos esa máquina, y de nosotros depende mucho, pero no todo. Hay un trabajo en equipo.

¡Y sigue siendo Dios, más que una garantía! Porque es que ni siquiera pueden separarse… el humano y él. Su relación se vuelve tan cercana, que luego no hay manera de pensar en nuestras propias fuerzas sin creer en su poder sublime.

Hoy… sólo hoy, vive sin miedo.

Vive con seguridad, confía en que eres más que capaz, porque desde antes que nacieras ya el Señor había puesto cualidades únicas en ti, para que fueran tus aliadas y que con ellas cumplas tus sueños.

✨Oración:
Padre, yo creo en ti.
Padre, yo creo en mí.
Padre, concédeme voluntad y fe para hacer de mis más grandes sueños una hermosa realidad.

Journal

23:06 Viernes 1 mayo

Sólo les compartiré detalles aleatorios que encuentro en mi vida y siento que les podrán servir, algunos otros son mera catarsis.

Hoy les digo: “escuchen”, “escuchen”, “escuchen”, puede que algo que pensaron siempre estar haciendo bien o de la manera correcta no sea así. Escuchar es un gran paso tanto para mejorar cosas totalmente burdas como para dejar a un lado ese acento que impide que entiendan tu inglés.

P.D. A todos los trabajadores, más que orgullosa de ustedes, incluyendo los que sudan por dinero y los que aún no ganan dinero por sudar, pero que también se esfuerzan como que si de ustedes depende todo. Porque en realidad, así es. Lo digo omitiendo los detalles de la cristiandad que saben que para mí son vitales, sin embargo quiero enfatizar que no sólo se trata de lo que Dios puede hacer, sino que Dios también necesita que pongamos de nuestra parte.

23:18 Yo sé que a veces les cuesta creer en ustedes mismos, a todos nos pasa. Sin embargo la perseverancia es lo mejor que pueden hacer. No se den por vencidos y si se dan por vencidos, comiencen, siempre comiencen, siempre comiencen y en una de esas verán que están comenzando el final de algo.

Otra cosa, hagan cinco minutos todos los días de aquello que los acerca a su más grande sueño. Yo no les pido media hora ni una, ni miles, sólo por cinco minutos. ¿Quién no puede pagar cinco minutos? Sencillamente sólo un mentiroso. Si me dicen que son demasiado ocupados como para darle cinco minutos a algo que terminará haciéndolos muy felices entonces les diré, que a otro lado con ese cuento, que se bañen más rápido, que no vean Netflix cuando comen o que simplemente quiten esos cinco minutos de algún lado pero que lo hagan.

Cinco minutos, todos los días.

Lunes 4 de mayo, 2020.

18:32 P.M.

Hoy ha sido un excelente día.

Les iba a decir que: nunca sabemos cuánto nos tocará sufrir algún día. Me ha sucedido. A veces, los eventos sólo suceden, sin ningún presagio o indicio que pueda hacernos sospechar.

Es por ello que les recomiendo lo siguiente:

¡Luchen por sus sueños! ¡Háganlo con lo que a sus manos tienen! No pongan excusas por ser padres de familia, sus hijos también serán parte de su triunfo. No pongan excusas diciendo que todo lo abandonan, sino que busquen algo que les apasione y llévenlo al otro nivel.

Son los sueños los que nos mantienen vivos. Son los sueños los que al irse paulatinamente cumpliendo pueden hacernos esbozar sonrisas y ESTABILIDAD.

Y ojo, con eso, la estabilidad no es cualquier cosa, más bien, podría decir que la Resiliencia nos da estabilidad. Uno aprende con el tiempo que en la vida se gana y se pierde, y que siempre, siempre, siempre, sí, siempre SE DEBE, sí, lo afirmo, es una obligación suya y mía. ¡VOLVER A COMENZAR!

No importa en qué condición estemos, porque quizás hoy yo pueda mover mis manos, quizás mañana no, quizás hoy puedo correr, mañana no. DEBEMOS SABER QUE ESTAMOS EXPUESTOS ANTE CUALQUIER PELIGRO. Pero por fe, seguimos y con gratitud valoramos lo que tenemos, y con razonamiento debemos saber que sin importar lo mucho que algún evento pueda llegarnos a afectar hay que volver a comenzar.

Y como ya se los he mencionado, de tantas veces comenzando que en una de esas lo vamos logrando.

¡SIGA! ¡SIGA! ¡SIGA! ¡Yo creo en usted! ¡Yo lo hago! Seamos usted y yo, pero ¡Sigamos!

Un paso a la vez,

Un paso a la vez,

un paso a la vez…

¿Y ahora se fija?

Ha caminado una cuadra.

Un paso a la vez,

Un paso a la vez,

Y ahora ve…

Ha caminado dos cuadras.

19:52 Hoy más tarde

Últimamente he estado dedicando tiempo al estudio de la Biblia. Estoy leyendo el Santo Evangelio según San Mateo. Recientemente terminé de leer el capítulo 21. La manera en la que la Biblia ha llamado mi atención, y más específicamente este libro… ha sido un gran avance. Siento que logro entender un poco más sobre la historia de Dios y Jesús. Pequeños peldaños que afirman mi fe.

También, mi hermana Loanny y yo, hemos estado rezando todos los días por un grupo de WhatsApp, es una actividad que nos mantiene unidas y hemos visto resultados. Realmente eso llena mi alma, me hace muy feliz.

Un día iba a bañarme y reproduje mi lista de canciones habitual, pero algo falló, interrumpió el sonido y me dio la impresión de que Dios quería que pusiera música cristiana. Ahora, mientras me baño, puedo aprender nuevas canciones, alabanzas para Dios, que no sólo me cambian el ánimo, también son firmeza para mi fe. Y poco a poco aprendo más de Dios.

La razón por la cual he decidido fervorosamente hacer estos cambios es porque recibí una señal hace unos meses. Decidí asir esta decisión con toda la fuerza de mis manos y he recibido el respaldo de Dios que necesito. Ahora he notado un cambio excepcional. He renunciado a tantas acciones que antes me hacían sentir mal y por fin, siento un respiro de tanta esclavitud que el miedo nos impone.

Sólo les pido que busquen o sigan su llamado, pero que lo hagan, porque Dios es roca firme. Dios es todo lo que necesitamos para dejar de ser movidos por el viento hacia senderos que no siempre nos benefician.

Viernes 19 de junio, 2020.

Hay eventos que me consternan. Estoy a salvo, y quizás usted también, pero no todos lo están. La pandemia ha cambiado nuestras vidas, y también nuestros corazones.

La oración ha cambiado mi vida. Me hace tan feliz saber que Dios cuida de mis preocupaciones. A pesar de que todo sea una catástrofe. Por fe, creo que volveremos a compartir todos juntos, al aire libre, sin distancia, con palmadas y abrazos, con carcajadas sin medida.

Hoy me he relajado. Punto interesante, ya que aunque constantemente digo que estoy tranquila. Mi mente siempre piensa mucho. Sin embargo, hoy me siento bien.

Ya entré a cuarto año. Se siente súper bien. Llevamos una clase, llamada Patología Clínica. La maestra que tenemos es muy exigente. Eso me gusta, porque me esfuerzo por aprender al cien mis temas y puedo explicarlos de la mejor manera posible. De hecho, después de todo este tiempo, por fin, “por fin” me gustan los casos clínicos. Y es que el componente vital, de saber interpretar los distintos análisis existentes hace que todo tenga sentido.

Siempre extraño a mi papá y a mi abuelo. Mentiría si digo que muchas cosas en el día no me recuerdan a ellos. Pero, al mismo tiempo busco ocuparme en mi carrera y eso me satisface, pues sé que el día en que me entreguen mi título, se esbozarán sonrisas enormes en sus rostros.

Tesoros Nuevos y Viejos

Hoy analizaba sobre cómo en algún momento somos capaces de dominar algunos mandatos de Dios, y luego se esfuman de nuestra mente o simplemente ya no están tan frescos. Es por ello imprescindible nutrirnos día a día de la Palabra de Dios. La palabra del Señor es lo que llamo un misterio, y el hambre por ella es algo difícil de describir porque no siempre se tiene, pero cuando sí, es como si un milagro ocurre dentro de nuestros corazones. Uno que nos llama a cosas extraordinarias, cosas divinas. 

En este anhelo por la palabra de Dios me topé con algo que no conocía y ahora he descubierto. No todos los mensajes de la Biblia son tan claros como parecen. De hecho, es en fe, que lo más evidente se transmuta, toma otra forma y nos sirve. Sí, escuchaste bien “nos sirve”, es como si Dios lo tuviera muy calculado, y duda no me cabe de que así sea… Me parece que Dios dijo “le enviaré esta herramienta a mi hijo para que resuelva esa inquietud que le roba paz”. 

Entonces, después de haber leído el discurso parabólico en Mateo 13, volví hoy “aparentemente sin querer” a los versículos: 

Tesoros nuevos y viejos

51 Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor.

52 Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Supe en ese momento que así somos los humanos, teniendo a Jesús. Él es el reino de los cielos, y dentro de este tesoro que decidimos aceptar en nuestras vidas, aún nos quedan cosas viejas, que podemos poner a un lado, cosas nuevas por las cuales podemos aprender a vivir. Y no son las viejas malas, por ser viejas, pueden haber nuevas y ser malas también. Pero en fe, sabemos discernir, y decidir con qué quedarnos y qué desechar.

Esa interpretación que les acabo de dar es muy personal. Es algo que sentí. 

La interpretación de estos versículos en mi Biblia de estudio, es un tanto diferente y se los escribo literalmente. 13:51-52 ¿Han entendido? Sí. Los verdaderos discípulos crecen en entendimiento a través de la enseñanza de Jesús. Ellos son como el hombre que saca de su tesoro lo que es nuevo y lo que es viejo, en ello ellos entienden ambas “la nueva” revelación desde Jesús y ćomo eso cumple las “viejas promesas” en el antiguo testamento. 

Quizás mi interpretación no tenga nada que ver con el mensaje teológico y con el propósito original de este pasaje bíblico. Pero creo que eso son las interpretaciones ¿no? Nuestra huella en algo que decidimos tocar. 

Feliz domingo. Espero que su vida siga creciendo en amor, pues es éste el auténtico mensaje del Evangelio resumido en una palabra. 

Esforcémonos por conocer la Verdad. 

Pues es la vida encontrada en ella.

  • Amparo Cribas

Extraído de “Cosas que aprendo de Mateo”

Éste texto no ha sido editado, sino publicado inmediatamente después de hornearse en mi ser.

Nos nutrimos de aquello en lo que sin saber nos Enriquecemos

No es fácil descubrirnos. Mucho menos lo es…”creer que podemos hacerlo”. Los humanos experimentamos distintas etapas, de las cuales algunas resultan ser brillantes, y otras se cubren con opacidad de odre viejo. Hoy les quiero hablar de muchas cosas. Pero, darle protagonismo a una… ¡La riqueza! 

Aunque “la financiera” parece estar a veces lejos de nosotros, les cuento que existe otra, es etérea, abstracta y metafísica, pero también tangible y palpable. 

¿Qué escuchas? ¿Qué lees? ¿En qué crees? ¿Con qué ves? ¿Cómo resuelves y afrontas tus problemas? 

Resulta ser que aquello practicado día con día, influye, y lo hace con la intensidad más vigorosa. Con mi pequeña experiencia y con la que me he robado de la gente que habla en las conferencias TED, podcasts y escenas cotidianas, he aprendido que para ser exitosos se necesita tener el mindset, en español mentalidad, adecuada y una vez con ella, somos capaces de deshacernos de todas nuestras vacas. 

Nos equivocamos al darle tan amplio camino a nuestra vista. 
Aunque el menú sea amplio, el espacio en el estómago es limitado.Con lo que escojas te nutres 
Y 
Con ello vives…
O mueres…
O te enfermas…
O...

Él o ella debe decidir “qué quiere” para cumplirlo, y una vez haciéndolo, se siente cada vez más feliz consigo mismo y esa felicidad alcanza almas, que al sentir testimonios reales se rinden ante la fuerza de la primera pieza del dominó para evocar un enorme y positivo cambio. 

¿Por qué les digo ésto con tanta convicción? Porque lo he vivido. Cuando el 2020 empezó supe que debía entrarle sin miedo a las metas que había aplazado por tanto tiempo. Las estoy consiguiendo y he logrado lo que antes nunca llegaba. ¿Por qué? Porque reduje el menú. Decidí nutrirme de sólo aquello que deseo con toda la vehemencia del mundo. Entre todas mis finalidades, les comparto una, que particularmente me enorgullece ejecutar y es: “capacidad de resolución de problemas”. Aunque muchos dicen que soy buena resolviéndolos la verdad es que no siempre todos me han parecido fáciles. 

Ahora, con este estilo de vida austero, con una distancia de las redes sociales y una entrega total a mis pasiones, he logrado crecer. Llevo muchos días sin recaídas en la depresión, que como creo haberles comentado en algún momento padecí por situaciones que no decidí vivir pero que como había sido predestinado, vinieron. Y no me avergüenzo de haber pasado por lo que he tenido que pasar. Porque ahora todo se ve con mayor claridad. 

Lo que les quiero decir es que ahora me siento rica en actitud positiva, en dominio propio, en voluntad, en fe y sobre todo en amor. Algo que no pude haber adquirido sin determinación y sin aceptar la propuesta de un caballero que desde siempre me amó…Dios. 

Jesús llevaba años preguntándome si quería unirme a un plan, uno que había diseñado a detalle para mí. Y es ahora el momento más bonito, en el cual dije que sí. 

Les aseguro que ese hombre tan talentoso, carismático y bondadoso también ha concebido estructuras de hogares en los cuales quiere que ustedes vivan, pero que todavía espera que firmen el contrato. 

¿Y vos, cuánto tiempo más vas a esperar para ser rico?

Con Amor,

Amparo Cribas.

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Cuando cansarte está bien.

Recuerdo a esa persona que quería tanto, que me quiso nada, y que olvidé tan poco. Me parecía que el amor era perenne que duraba mucho que se conservaba todo. Pero no, no es así. Bastan otros brazos, otros labios, en el lugar correcto, en el momento correcto.

El detalle es el “correcto” del enunciado, que me costó tanto agarrarlo, y cuando lo tuve lo solté. Porque después que te pruebas la botana de la soledad, se convierte en algo normal. Y me gusta más la estabilidad tan absurda que nunca puedo darme con mis problemas, que aquella tan cruel que alguien me puede infligir al no saber qué quiere o lo que quiere de mí.

Entonces, cuando cansarte está bien, es cuando me encontré y dejé de buscarlo, cuando supe que ya no debo recordarlo, porque todo se vivió, y espiró.

La melancolía ninguna me inunda esta madrugada. Y terminé por aquí por no estar por allá… tenía planes, pero tuve que encargarme de un asunto social que no podía ser aplazado. Ahí arriba hay muchos nudos que se alejan hoy de la maraña. Quieren ser leídos por ustedes, y si andan de buenas, desaten algunos suyos, para que respiren, para que sientan el olor a colores frescos.

Tengo mucho qué decir… vamos a entrarle, hoy, mañana y hasta el día que Dios me permita estar aquí.

Mientras componía escribía ” A dream of you and me ” por Future Islands. La canción de Jorge y mía. Una rola que me gusta demasiado.

Gracias, por acompañarme.

Saludo a mi papá Israel, a Nahun, a Mary Carmen, a Pippo. Y papá Olvin me dirías que para qué estoy escribiendo esta mierda. Pero, el corazón también importa, pa. Luego nos echaríamos la carcajada de costumbre y a seguir haciendo el ridículo mientras se pueda.

HOY TE VI

Llegaste, te vi, te acercaste, y pensamos lo que ya sabíamos.

En este momento están pensando en que nos amamos, y sí que sí, pero como dos colegas unidos por el dinero, sólo que el dinero aquí se llama paz, y el negocio es la emoción.

Cuando piensen que estamos fracasando les diremos: ¿no tienen algo más interesante que fijarse en nuestras vidas? Y cuando piensen que estamos cayendo, los veremos fijamente para decirles ¡Qué buena está la vista aquí abajo! Y cuando nos digan: ustedes son muy lentos: les miraremos y nos inundaremos de carcajadas.

Porque nadie que esté viviendo nuestra vida está viviendo la suya.

Hoy te vi, y me encantaste… ¡Me hechizaste! Y no te voy a dejar.

Yo hablándole a mi otro yo.

Cosecha de Frutos podridos sembrados en Casa

Seguido de un doloroso suspiro, mi buen amigo Luis dijo:

“La gente subestima el valor, las consecuencias y ventajas que la disciplina tiene”. Le puse mi mano en su hombro y me abrazó. Mi camisa ese día era escotada, así que sentí la humedad caer hasta empapar la espina de mi escápula. ¡Ya no aguanto, Amparo! Había mucha gente en el aula, así que le dije, vamos… en el camino me cuentas. Al llegar al oportunamente vacío campo, decidimos sentarnos en las calurosas bancas que nos guardaban una minuta frescura.

Puso sus ojos en el árbol grande que está cerca de la entrada de la universidad. Sin dirigir hacia mí su mirada, volvió a suspirar… Todos los días es lo mismo. Mi corazón empezó a partirse desde escuchar esa frase, pues no hace falta ser un erudito para saber lo que representa; una molestia constante que es difícil de esquivar y en el 90% de los casos todo se atribuye a un índole familiar. Mi sospecha resultó ser cierta, y la confirmé cuando me dijo: “Yo doy lo mejor de mí para ayudar a mi hermanita a hacer sus tareas, pero ella nunca obedece”. Me contó que todos los días lo culpaban de egoísta, pero que sus padres no valoraban lo mal que él tenía que pasarla con Dalila. 

“Yo sabía que esas peleas de mis padres no acababan ahí y que el problema sólo estaba por empeorar.” “En cada hogar es diferente, en el mío mi mamá fue la culpable.” 

Me dijo: Ella dejaba que mi hermana hiciera lo que sea que se le antojase. Íbamos de compra, y mi hermana lloraba por querer algo, para que Dalila dejase de llorar se lo compraba. Estábamos en casa y Dalila quería ver televisión hasta tarde. Papá la mandaba a dormir, y se lo apagaba, pero Dalila continuaba molestando a mamá, así que se iban a la sala a desvelarse. Al día siguiente Dalila no quería despertar para ir a la escuela, así que papá la levantaba contra viento y marea, mamá le decía a papá que la iba a mandar, pero se quedaban durmiendo en la casa. 

No creo que deba seguirte contando todo ésto… Me siento mal porque prácticamente estoy hablando mal de mi familia. 

En realidad, yo segura estaba de que eso sólo era la verdad, y ésta puede a veces ser buena o en ocasiones mala. 

Ahora que Dalila está en tercer grado, no puede leer fluidamente, mi madre no hace con ella las tareas y mi papá dice que yo debo ayudarle. Mis padres se quejan, mis abuelos lo hacen y todos me culpan de un fruto podrido que ellos sembraron. Una con irresponsabilidad y uno con indiferencia, y quizás yo por ser el chiquito de la casa que en eso no se debía meter pero que ahora todo tiene que resolver.

Me duele tanto tener que soportar los berrinches de Dalila todos los días, porque yo la amo, pero su malcriadez me hiere. 

Ojalá todo mejore… pronto. 

Te quiero mucho, Luis. 

Lo vamos a resolver.

Queridos lectores, si ustedes son padres, por el amor de Dios, sepan dar disciplina a sus hijos, lo que como un pequeño problema empieza al final se convierte en un grave lío que repercute en el corazón de todos. Se dañan las vidas, se destruye la paz y todos sufren. Por favor, que la historia de Luis no se repita en sus casitas. 

Esta historia continuará.

A mis 20 años

Ayer cumplí 21. ¿Es bonito? Quizás. Me alegra haber descubierto pequeños secretos que me acercan cada día más a un sosiego pleno.

Existe mucho de lo que quiero escribir. Parece que a veces no puedo hacerlo, o no he querido hacerlo. Últimamente trabajo arduamente en un par de planes que me hacen feliz, es sólo que tal vez lo que más me emociona es escribir así que no puedo dejar a un lado las letras por mucho tiempo.

Los eventos difíciles de la vida nos hacen perder la esperanza, y cuando la noche comienza parece que nunca va a desaparecer. La luz que ilumina las almas es muy distinta a aquella que ilumina una habitación, pues no es con electricidad que se gana, ni con focos ni con fuego o lámparas… La luz que internamente está debe nutrirse. Me gusta hacerlo a través de mucho, todo al final apunta a la misma dirección: “el amor”, pero no hay nada mejor que iluminar con la oración. Cuando le rezo a Dios, me doy cuenta de que el desorden es diminuto y que aunque todo me dice: “teme” yo sé que lo único que debo escuchar es el silente ruido que dice “cree”. Es difícil creer, pero es más difícil creerle a Dios. Pero ese adagio popular que se escucha a menudo: “todo lo bueno cuesta” no es erróneo. No hay nada mejor que saber que Dios respalda nuestras vidas. Que él está dispuesto a cuidarnos, y que la magia sí existe pero no en ese cuadro que nos la han pintado sino en uno gigantemente hermoso… fe y amor. Pero también paciencia y todo resumido en la segunda: AMOR. 

Si hay algo que en mis 20 años aprendí fue a hacerme feliz, y aún no encuentro todo, pero es en la búsqueda donde están más emociones hermosas. 

No sé si este texto les parezca bueno, hoy no comparto con ustedes lo más profesional. Tómenlo como mi corazón hablando con un amigo, con una amiga, o con un desconocido. 

Tengan fe.

Violeta y la ventana cerrada.

Violeta, era una muchacha de cabello rojo y rubio a la vez. La conocí en una reunión para el cumpleaños de una amiga. La conocí porque su mirada estaba fija en una ventana que abierta no estaba, la cortina era color negro y mi imprudente espontaneidad me hizo preguntar: ¿En qué piensa?

Supe desde antes de abrir mi boca que me estaba arriesgando, pues no la conocía, y al menos a mí me habría molestado que me hablaran con tal confianza. Sin embargo, las suposiciones que a veces hacemos, son muy distintas a la realidad…

Parece que amar es una obligación, cuando al mundo le prestas atención.

Parece que la soledad es vulnerabilidad, y lo es para quienes ven sólo la cortina.

¿Amparo, no hay detrás de ella una ventana? ¿Con una escena que no conozco?

Sí, sí la hay. 

¿Entonces por qué? ¿Por qué, a la sociedad le encanta dejarla cerrada?

Supe que aquella mente tenía mucho qué decir. Fue entonces que le dije ¿Usted ama a alguien?

No lo hago, y no lo he hecho desde hace mucho tiempo.

¿Usted ama a alguien?

No en este momento. 

Disculpe ¿Cómo sabe mi nombre?

Lo lleva puesto en su uniforme.

“Quedé como estúpida.” Y ambas empezamos a reír.

  • ¿Quieren pastel? Preguntó, Ana. 

Sí, por supuesto.

Nos sentamos a comer, y me dijo:

no te conozco, pero… tres años de soledad me enseñaron que no sé nada. Me hicieron ver que ni conocerme puedo. Pero, tres años de soledad me enseñaron a amarme y a darme cuenta de que no necesito a nadie cuando no quiero a nadie.

Sus palabras me parecieron vacías, y entenderla no puedo, nostalgia es lo que percibo, pero me hace bien saber que estar a solas nos permite adornar un poco el milagro de la vida, hacia autenticidad que debe crecer, hacia independencia que se debe preparar.

Gracias, Violeta. Su cabello es un espectáculo, su mente es intriga.

Niños Ladrones

El texto ha sido publicado sin edición. Tome en cuenta que redundancias y errores encontrará:

¡Estoy muy enojada! Y respiro un poco mientras hago uso de lo que tengo para canalizar mi molestia. Me encontraba estudiando un poco en un café de San Pedro Sula. Mientras veía un vídeo, un niño vendiendo chicles me interrumpió para que le comprase. Me resultó extraño el hecho de que dejasen entrar vendedores ambulantes. Le iba a comprar no porque me sobrase el dinero sino para contribuirle un poco, pensando y creyéndome un poco más afortunada.

Entonces le pregunté cuánto costaban y dijo que 2 por L.30.00, le dije que le iba a comprar pero que estaban muy caros. No andaba el dinero exacto, le di 40.00 y dijo que no tenía cambio. Ah, bueno, entonces, no te voy a comprar le dije a lo cual “humildemente contestó”: deme pues, lo que ande. Me registré y logré recolectar L.7.00 lempiras, a lo cual respondió: “le daré 2 por los L.47.00”. Súbitamente le dije: ¡Qué te pasa niño! ¡Dame mi dinero! Me lo devolvió, e insistió, ¿No me va a comprar? Si conseguís suelto, sí. Regresó con 10 lempiras, le di de nuevo los L.40.00 y me dio el cambio. Me quitó un chicle, y me dijo que era 1 por L.30.00. Le dije ¡Ándate de aquí, me estás estafando! … ¡De igual manera no le iba a regresar el dinero, me dijo! Y salió corriendo con otro niño, mofándose de su supuesto gracioso acto.

Ni un adulto había logrado estafarme, nunca lo habían hecho. Desde pequeña mis padres me enseñaron a prestar atención, pues ellos eran comerciantes y ya les habían estafado. 

Al irse el niño, hice lo que les dije: escribir, no sin antes poner la quinta sinfonía de Beethoven para tener el sonido como confidente. Me siento un poco mejor. Sin duda alguna, ahora que el desagrado se ha esfumado me queda la lástima de saber lo que la pobreza de mi país deja, o quizás el descuido de los padres ¡Qué puedo saber yo! Fui estafada, me dejé estafar. Pero espero que algún día ese niño deje de ser ladrón.

¿Cómo tratar con compañeros irresponsables?

En la universidad, en el colegio, en el trabajo, en nuestra casa… existen personas irresponsables y porque ésto es una realidad, aprenderemos a lidiar de una excelente manera con este inconveniente.

Lo primero a considerar es que no te puedes deshacer de ellos. Es un deber trabajar con ellos. No obstante, en la última instancia, sí se tiene que hacer algo.

1. Una actitud positiva. Atención, querido o querida, tengo que hacerte saber lo siguiente: eres un líder y tienes que jugar un papel en especial. Para desempeñarlo de manera sublime es importante que mantengas siempre la calma. Con toda la elegancia del mundo debes excluir de este ambiente de trabajo “los prejuicios” y debes pensar que tu equipo es el mejor “un sentido de pertenencia” siempre marca la diferencia.

2. El plan de trabajo. Este primer paso debe hacerse, una vez al tener claro lo que el catedrático o jefe pide. Como decimos los hondureños “en el acto”. Así que anota las partes de la asignación y distribúyelas lo más equitativamente posible. Debes anotar fechas preliminares y fechas finales.

3. ¿Debo o no, delegar? Buena pregunta. Sí, tienes qué. ¿Y si soy muy meticuloso? Bueno, puedes serlo, pero no creo que quieras ser un tonto, a la vez. En fin, delegar a veces puede costarnos mucho, pero te tengo un truco. Estipula fechas muy próximas a suceder. Así tendrías tiempo para revisar cómo va todo quedando, y podrán entre todos buscar viables correcciones.

4. El 80% es suficiente. Al igual que algunos de ustedes, soy a veces muy exigente. Pero, créanme, que algo esté bien en el 80% puede salvarnos de mucho y luego como en el paso anterior es mencionado, sólo hay que retocar lo hecho. Ésto será mejor que hacerlo todo por tu propia cuenta. Aunque ya sé que me dirás que en algunos casos todo está malo, pero…Mantengamos la esperanza, no siempre ocurre lo peor.

5. Quien trabaje obtendrá sus puntos, para que todo sea justo. De lo contrario, nos veremos en la dura situación de tener que privarnos de escribir algunos nombres en las portadas. Cuando llegues a este punto debes tocarlo con delicadeza, ya que si lo dices con el tono incorrecto podrá sonar rudo. Puedes intentar algo así: “Chavos, yo sé que todos tenemos responsabilidades, y ésta no es la excepción, esforcémonos para obtener todos los puntos. Y bueno, queda claro que quien no trabaje no puede ser partícipe de los resultados que por esfuerzo de otros se ha ganado. Así que para evitar incomodidades, hagamos cada quien conforme lo hemos planeado.”

Eso es lo que utilizo y me ha funcionado, espero algo de ello sea útil también para ustedes. En el escenario más oscuro tendrán que interceder de distintas maneras, mas espero que no tengan que llegar a tan penosos casos. Recordemos que una voz con determinación pero suavidad a la vez, es la clave para saber tratar con los demás. Por supuesto, que puedo añadir mucho más detalle, pero no es esa mi intención.

Me dicen cómo les va, y recuerden consensuar TODO, esta guía debe adaptarse a un NOSOTROS, y no se puede tomar las riendas como un líder totalitario.

Con amor,

Amparo Cribas.

Les diste un enemigo en común…

Replicó Phil Coulson a la comandante Reyes, después de que ésta se mofaba de que él tenía un mal equipo. Fitz-Simmons, un físico nuclear y una bioquímica y Grant Ward, un agente de combate de S.H.I.E.L.D. pasaban discutiendo por discrepancias en el modo de operar cuando estaban en campo. Sin embargo, en el segundo episodio de la primera temporada al ser secuestrados en su propia nave, se unen para encontrar la solución más viable y la hallan. (Realmente, amo esa serie, la veo desde que tengo quince años.)

En esta ocasión les hablo al respecto porque considero que independientemente del origen que tengamos lo único que tenemos que tener fijo en nuestra mirada es un objetivo común. Por favor, en cada situación que enfrentes mantente como un líder, sim dar lugar a los sesgos y comprométete con lo que quieres lograr.

En nuestra vida, todo es más fácil cuando se lucha por una causa y que ésta sea común. No siempre es fácil. Digo, en algunos casos, hay muchos obstáculos. Por ejemplo, recuerdo en el colegio haber trabajado con una muchacha que me detestaba, pero yo estaba consciente de que ella posee habilidades y que éstas serían útiles para alcanzar la meta colectiva. Ella sabía lo mismo de mi persona. Por lo tanto, logramos montar grandes proyectos a pesar de las discrepancias emocionales que existían.

Busca un enemigo en común…

Te ahorrará problemas y te beneficiará muchísimo.

Con amor,

Amparo Cribas.

Busca un amigo

La respuesta es no. No puedes luchar con ésto solo, Ricardo. “Pero, nadie me puede ayudar.” – “Hay alguien, búscalo”. – “No hay nadie, señorita”. Las excusas crecían y la voz de mi maestra me irritaba una y otra vez, yo solo quería luchar con ésto sin tener que molestar a más nadie. Es mi problema y no el de los demás. “Ricardo, una última cosa: ésto no es para siempre… hoy puedes necesitar ayuda, mañana ya no.” Aquella promesa que me garantizaba que sería una asistencia efímera, me hizo proceder. Busqué un amigo.

La ayuda idónea no es fácil de encontrar, pero cuando la necesites ve por ella, aparecerá.

Amor humano con Anatomía de Jirafa

Ámame como humano,
con anatomía de jirafa,
con las mismas 7 vértebras cervicales,
pero con el doble del tamaño nuestro,
asfixiame con su grandeza
y quítame la hipoxia con su corazón,
que equivale a 50 de los nuestros,
con potencia que anhelo que nos pertenezca,
con intensidad que aumenta día con día.