Ser Mamá Joven, Gabi Langhein comparte su Experiencia

Cada mujer tiene una historia qué relatar, algunas son madres, y Gabi, es una madre joven. 

Las mamás son las únicas personas capaces de experimentar dos vidas a la vez, y en algunos casos hasta más. La historia de una madre es inevitablemente, una en la que los protagonistas son múltiples. Son ellas, las elegidas para presenciar al ser humano en su etapa más vulnerable, y es su abnegado amor capaz de transformarlo en la versión más plena de él mismo. 

Gabi y yo hemos preparado esta entrevista con mucho cariño, aquí ella nos comparte la historia de su maternidad; un antes y un después de dos de los mejores acontecimientos en su vida. 

Tuve mi hijo mayor cuando tenía 21 años, no fue algo planeado pero cuando vi esas dos rayitas en el test me emocioné mucho. 

Con el paso de los meses empecé a sentir mucho miedo pues sabía que era muy joven y tenía muchas cosas planeadas para mi futuro, como terminar mi carrera.

A pesar de ello, en cuanto nació mi hijo todo esos miedos y pensamientos negativos se fueron en ese mismo instante y nunca más volvieron. 

Jamás cambiaría a mi hijo por nada en el mundo.

A los dos años de tener a mi hijo mayor, nació mi segundo hijo, y puedo decir que es una de las mejores cosas que me ha pasado. Definitivamente mis hijos son la mayor bendición que Dios me dio, me encanta ser madre joven, veo otras mamás mucho mayores con bebés y veo que no tienen la misma paciencia que la de una madre joven.

¿Hace 5 o más años pensabas que iba a suceder?

Hace 5 años jamás me hubiese imaginado que a los 21 años iba a ser madre, siempre tuve mis metas bien claras. Primero, graduarme, luego casarme y tener hijos, pero no siempre los planes de uno son los planes de Dios para la vida de uno. 

¿Cómo recibiste la noticia del primer embarazo? 

Me sentí muy emocionada, nerviosa y con mucho miedo cuando me enteré que estaba embarazada pues no fue algo planeado.

¿Cómo fue el primer embarazo? 

Me sentí muy cansada y enferma los primeros 3 meses; perdí mucho peso pues me costaba mucho comer. Después del primer trimestre, empecé a comer poco a poco y logré al final regresar a mi peso inicial. Lastimosamente no subí de peso que sería lo más sano para el bebé, empero gracias a Dios todo salió bien. 

Cuéntanos tres lecciones que has aprendido a lo largo de este camino.

He aprendido a tener paciencia; se necesita mucho con los niños. A ser más responsable, y en general, he aprendido más de la vida, a estimar cada cosa y momento. He valorado el sacrificio que mis papás hicieron por mí.

¿Cómo fue el segundo embarazo? 

Mi segundo embarazo fue aún más difícil, 4 meses sin poder comer, perdí el doble de peso que en el primer embarazo y luego de tener a mi hijo tuve depresión post parto. Fue muy difícil salir de ello, pero mi esposo fue muy comprensivo y siempre estuvo para mí;  ayudando todo el día. 

¿Qué te hubiese gustado saber antes de ser mamá?

Me hubiera gustado saber que no es nada fácil. Siento que nadie habla de lo difícil que es amamantar. Nadie te dice que lamentablemente no es algo que viene natural, se requiere de mucha práctica de ambos lados, de mucha paciencia y de muchas lágrimas. Nadie te dice que pasarás los primeros tres meses en la casa porque el bebé ocupa amamantar cada 15 minutos con una duración de 40 minutos. 

Todos los días quise darme por vencida pero sabía que amamantar era lo mejor para mi bebé y tenía que seguir intentando.

¿Qué te gustaría que todos supieran sobre tu rol como mamá? 

No que todos supieran sobre mí, sino de todas las mamis…  lo difícil y cansado que es ser madre. Que a veces, las madres queremos dejar de ser madres aunque sea por una hora, a veces quisiéramos ser egoístas y enfocarnos solo en nosotras mismas y no tener que servirle a personitas todas las horas del día. 

¿Qué cualidades has desarrollado o reforzado a raíz de tu responsabilidad como mamá?

Como dije, a ser más responsable y a terminar lo que empiezo, algo que no lograba hacer antes y a ser más ambiciosa por el futuro. 

Un antes y un después de ser mamá, en una sola frase. 

De egoísta a aprender a servir. 

¿Qué es lo que más amas de tus hijos?

Sus sonrisas, ese momento que te ven a la cara y te tiran una gran sonrisa con eso te dicen todo, te dicen cuanto te aman y lo feliz que son con lo más chiquito. 

¿Qué es lo que más amas de ser mamá?

Amo todo de ser mamá, es el trabajo más difícil que hay pero, es lo más bello de este mundo, jamás imagine poder sentir tanto amor hacia una persona, ese amor de madre no se compara con nada.

Me siento orgullosa de ser mamá joven.

Gabi Langhein

Conocí a Gabriela en 2017, ahora ella tiene 25 y yo 22. Es una mujer de corazón valiente, determinada a proveer lo mejor de sí hacia su familia. Una hondureña, de quien aprendo muchísimo. Siempre ha sido muy amigable, carismática, y alegre. Conocer su historia me ha dejado esbozada una sonrisa. Mis padres también me tuvieron jóvenes, a sus 23 mi mamá y 22 mi papá, soy testimonio de que con ellos he tenido papás, y amigos, dispuestos a entenderme, pero también han sido más que aptos para hacerlo, ya que nuestra diferencia de edades no es abismal.

¡Espero que la historia de Gabi sea luz para cada lector!

Con amor,

Amparo Cribas.

Una Cierta Nostalgia de Julia Herrera

Julia Herrera, conocida por sus amigos como Jules, es una cineasta hondureña de 36 años de edad que lleva más de una década trabajando en el medio de las comunicaciones. Es colaboradora y socia de FAV MAG, la casa de los artistas hondureños, desde hace un año. Les presento esta pequeña entrevista que nos detalla los puntos más básicos de una de sus más queridas empresas, el cine de autora. Si pudiera describir a esta maravillosa mujer, en tres palabras, serían: arte, disciplina y calidad. Todos sabemos que esa combinación es sinónimo de éxito y basta conocerla para darse cuenta de que no escatima su talento para fines personales, los extiende a otros para ayudarnos a progresar en cualquier ámbito en que sea capaz de cooperar. 

¿Cómo y cuándo empezó tu interés por el cine?

Mi interés en el cine como profesión comenzó en la universidad. Yo estudiaba Licenciatura en Comunicación y Publicidad en UNITEC. Cuando cambiaron el plan de estudios de la carrera, por primera vez, añadieron tres clases finales que eran electivas. Entonces podías escoger entre las áreas de: Cine, Producción de TV y Administración de Empresas. Y yo pues opté por cine y llevé las asignaturas de Cine Documental, Crítica y Análisis Cinematográfico y Cine Digital. Realmente, me encantaron. Luego, hice mi práctica profesional en una de las productoras pioneras en Honduras: terco Producciones. Fue tan buena la experiencia que me quedé trabajando cuatro años con Katia Lara y Andrés Papousek.

¿Cómo nace el corto Una cierta nostalgia?

El corto nace porque yo siempre he laborado como asistente de dirección y producción. Entonces quería hacer mi primer ejercicio como directora o productora, y me dije: “haré un tres minutos al igual que los de primer ejercicio en escuelas de cine como la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV)”.

En la universidad había hecho un cortometraje para televisión que fue una adaptación de El Corazón Delator de Edgard Allan Poe y me gustó mucho porque aprendí cómo se trabaja en colectivo y aunque los resultados se pueden ver un poco desdeñosos desde la óptica actual, en aquel momento, los profesores lo mostraban como ejemplo en las clases e incluso fuimos selección oficial del Festival Ícaro.

El caso es que pensé: “voy a hacer nuevamente una adaptación, pero quiero algo con lo que me identifique”. Fue entonces cuando llegó a mis manos un libro extraordinario titulado: Una cierta nostalgia, de la hondureña, María Eugenia Ramos. Había en él un cuento para su papá que llamó mi atención, tan solo por la dedicatoria. Yo me identifico con la idea de dedicar mi obra a mi padre que tanto me incentivó a hacer lo que me gusta y que pocos días antes de morir me regaló mi primer libro de cine. Y esa fue la cosa mágica que hizo que escogiera el cuento también llamado Una cierta nostalgia para hacer mi corto.  

Después todo ha sido un coincidir de ideas, ganas y tiempos con todo mi crew.  

¿Cómo fue la elaboración del guión?

Esta pregunta me encanta. Porque puedo darle los créditos a mi asesor de guión, Oscar Estrada, y a mi cómplice en el crimen, Eduardo Moradel. Yo sabía que quería hacer un corto, pero en principio Eduardo iba a ser el director y yo la productora. Fuimos los dos a buscar a Oscar que estudió cine con especialidad en guión en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Esteban de los Baños en Cuba. Y tuvimos una sesión maravillosa donde Oscar muy didácticamente nos mostró los tipos de adaptación y las diferencias que pueden haber de un guión adaptado a un producto realizado con esa directriz. De esa reunión surgió la idea del corto y más tarde a mí me tocó trabajo de mesa, supervisado y asesorado por Oscar. En más o menos seis meses estuvo listo el guión.  

Después yo llevé un taller en el Centro Cultural Español en Tegucigalpa con Laura Bermúdez llamado “Pensar en otro cine”. En esa ocasión no sé bien por qué sentí que esa historia que yo había escrito era tan personal que tenía que dirigirla también. Hablé con Eduardo para explicarle las razones por las que yo quería dirigirla, asimismo porque quería que él fuera el director de cinematografía. Aceptó y acá estamos.

¿Qué artistas están involucrados en el proyecto?

Voy a dar los nombres sin su respectivo cargo porque sería como dar los créditos antes de que el proyecto esté listo. Los y las artistas involucrados(as) en el proyecto hasta ahora son: María Eugenia Ramos, Oscar Estrada, Eduardo Moradel, Julia Herrera, Diana Spencer Robinson, Daniela Zavala, Susseth Lardizábal, Iveth González, Eduardo Valle, Diana Green y Juan Carlos Peñalva. Hay otras personas, como patrocinadores y otras que nos ayudaron y habría que agradecer, pero lo vamos hacer en los créditos del corto.

¿Cuándo se planea el estreno?

Estamos haciendo todo lo posible para inscribirnos a tiempo en el Festival Internacional de Cortometrajes Diario El Heraldo y quedar seleccionados. Si lo logramos, estaremos en las salas de cine del festival más importante de cortometrajes de Honduras, aproximadamente en octubre.

Por Amparo Cribas.