Machote Episodio 4 – Reza mucho y cogele amor a la serendipia. 

A menudo solía quejarme de los días buenos y los malos, hasta que hubo uno en el que me sentí “hecha mierda”. Sí, todos lo hemos dicho. Sí, usted, santurrón, también lo ha pensado. Así que no venga con convencionalismos y quiera juzgarme, pero si quiere hágalo, ya a mí que no me interesa mucho lo que esa singular parte de su opinión me pueda a mí otorgar.

Y como le decía, me sentí tan mal que pensé “es el final”, me quedé en una esquina de mi cuarto en donde el piso se sentía más duro de lo normal y mi carne decidió por algún motivo abandonarme para dejarme al lado de mi columna vertebral, sintiendo el dolor en el alma pero también en los huesos.

Después de haber terminado esos días de enfermedad, y de angustia, había empezado uno de los más grandes proyectos que he decidido realizar, y me había renacido el ser tan glorioso que el mundo me había arrebatado. Me di cuenta de que las oraciones dan sus frutos, que la serendipia es mero plan de Dios que es desconocido a nuestras cortas vistas, y que puedo disfrutar de la belleza de mi vida, aunque esta tenga cariz a incertidumbre, porque al final que la fe elimina cualquier temor.

Inevitable

Inevitable - Amparo Cribas

Tengo mi lado poético y mucho debe ser explicado aquí, pero mi interpretación más corta es: existen eventos desgarradores que no podemos eludir, y aún así, tatuados con agujas de dolor, debemos continuar, y podemos seguir.

Con amor y un grito de esperanza, 

a nosotros los desahuciados, 

Amparo Cribas.