Miedo a los Maestros

Miedo a los Maestros - Neyba Cerén

Aún no sé cómo titular este artículo, iré esclareciendo mis ideas paulatinamente y algo se me ocurrirá. Quiero desmantelar un problema que está llevando a condiciones deplorables el potencial creativo que puede surgir en los salones de clases. Es el miedo a los maestros. Este inconveniente es común pero no puede, ni debe, seguirse propagando ¿saben por qué? Es sencillo. El aprendizaje se limita.

Las participaciones de la audiencia brindan la retroalimentación idónea a los catedráticos para que se innove y  se mejore lo transmitido. Sin ellas, lo aburrido viene en camino.

La verdad, tomará mucho tiempo ser detallada con esta nota, pero necesito hacerlo, porque estoy cansada de presenciar auto-humillaciones.  Con esto me refiero a que antes de hablar, mis compañeros ya se sienten abochornados.

Debe ya quitarse esta idea de que el alumno es inferior. Tampoco es superior, es sencillamente, merecedor de respeto; ambos personajes lo son.

Argumenta sin culpa. A algunos estudiantes les parece que argumentar es un pecado, les aseguro algo: no lo es. Claro… no pretendo motivarles a ser malcriados. Ni que traten de impresionar, o llamar la atención. De forma modesta, se puede pedir una explicación si algún dato no es transparente o exponer por qué se considera que esa respuesta es incierta, y por supuesto, todo será mejor si contamos con evidencia de fuentes fidedignas para respaldar nuestro litigio.

El bocho, ya viene, pero tu dignidad se sostiene. Con esta frase me refiero a que muchas de las personas que imparten la clase no tendrán tacto. Take it for granted, honey. Muchos de ellos, serán pobremente subjetivos, y en lugar de aclarar tus dudas buscarán hacerte ver como un tonto. Pero debes considerar dos puntos, uno, eso dice mucho de su poca educación interpersonal, dos, no eres tal cosa, y las personas que respeten, no te verán como uno. En el peor de los casos, aunque nadie buscase apoyarte, debe bastarte saber quién eres por ti mismo, es decir, no buscar la aprobación de nadie, ya que la dignidad es inherente al ser humano.

Las represalias son un riesgo que hay que tomar.  El consejo más valioso que gracias a mi tío Hernán tengo, es: hablando se entiende. Uno no tiene por qué ser prepotente. Las represalias generalmente vienen cuando una persona se enfrenta a los maestros de forma grosera y tratando de hacerlo quedar como un estúpido. Todos nos equivocamos. Algunos son más competentes que otros, pero todos tienen un valor que no se debe pisotear.

Se piensa en muchas ocasiones que quedar como idiotas es un suicidio reputacional. No lo es. Al contrario, el daño radica en quedarse callados. En mi artículo: La Opinión no es una Serie de Requisitos hablo mucho tocante a mi inconformidad en algo similar.

En fin, queridos compañeros, mi intención no es criticarles por tener miedo, ya que las circunstancias no propician un escenario diferente. En realidad, es que se den cuenta que quedarse callados es un grave problema, ustedes se van carcomiendo por dentro y no se dan cuenta de cuán capaces, inteligentes y astutos son. Necesitamos su valentía; su opinión.

Con mi corazón colgando,

y cansada de ver injusticias aún en los sitios de educación,

Amparo Cribas.

La historia detrás de la ilustración:

En mi trabajo como blog, muchas veces hago colaboraciones, en esta ocasión fue con mi buena colega, Neyba Cerén, ella siempre logra sorprendernos con su arte, es auténtico, apasionado y real.

Tomado de nuestra conversación:

Yo quería dibujar una manzana podrida, pero al final decidí que no, porque ésta no necesariamente representa una mala docencia. Entonces, decidí, mejor colocar al profesor armado. Alguien que señala, alguien que te grita, y te mata a veces hasta los sueños. Hace mucho, un estudiante de literatura me dijo que sus educadores son muy groseros al punto de decirle a sus pupilos que jamás serían buenos escribiendo. Y que feo decirle eso a un alumno, que sueña.

Pueden dejar su comentario, o escribirme a mi correo: nykollcribasc@gmail.com para  manifestar sus posturas al respecto. Con gusto les atenderé.

5 Señales Inadvertidas de Baja Autoestima

developmenTProbablemente muchas veces te has sentido con baja autoestima por ver cómo otros te excluyen o discriminan. Pero…  ¿Sabías que los trogloditas (personas con escasa conducta civilizada; toscas) también tienen sus puntos débiles? Lo que sucede es que algunas veces por razones inexplicables se les tiene como dioses y no nos damos cuenta de que esconden una capa de bajo autoestima. A continuación esas señales para que ya no le bajen a su autoestima por cosillas tan insignificantes.

  1. No quieren que sus amigos tengan nuevos amigos. En su alto autoestima los trogloditas saben que no son lo suficiente genial y por eso temen a que otras personas compartan tiempo con sus mejores amigos. Tienen miedo de que se los quiten. Eso es tener poca confianza tanto en el amigo como en ellos mismos. 
  2. No celebran los éxitos de los demás. Ellos quieren ser todo el tiempo la portada de la revista y para lástima de su realidad todos podemos prosperar y hacer cosas grandiosas. Pues Dios nos ha heredado con una habilidad creadora, invencible y ultra-trascendental.
  3. Se sienten incómodos cuando alguien copia sus estilos musicales. Lo siento trogloditas, pero… no es culpa de nadie que Youtube, Spotify y… provean tanta música gratis y full accesible (Spanglish). Cada quien puede escuchar lo que se le de la gana. Si te critican por copiarlos es porque creen que así su exclusividad se vendría al suelo. ¿Qué tipo de persona se siente más seguro sólo por la música que escucha? (Cri cri cri.)
  4. Se sienten mejor cuando inventan cosas malas de las personas íntegras. ¿Qué mayor señal de baja autoestima que la siguiente? Las personas que esconden su baja autoestima con frecuencia injurian a sus enemigos (amenazas para ellos) porque no pueden vivir sabiendo que sus enemigos serán admirados o fascinados.
  5. No saben argumentar solo gritar y obstinarse. Argumentar es el arte de exponer con perspicacia una defensa a tu perspectiva (punto de vista) con el fin de encontrar una solución. Eh… Los trogloditas imponen imperiosamente su perspectiva porque tienen miedo a ser desafiados. A menudo, gritan para que así las personas desistan y ellos queden como los que tienen la razón . Obviamente, cuando se obstinan establecen cuánto temor tienen a ser debatidos y a ser corregidos. La próxima vez que veas este tipo de comportamiento, espero sepas que esta persona no tiene la suficiente autoestima como para aceptar sus errores y considerar las opiniones de los demás.

Te animo a que de ahora en adelante ya no te sientas menos ni tampoco más cuando los trogloditas te quieran engañar. Porque, ahora ya sabes la verdad, sólo tienen un déficit de autoestima y no es tu culpa. Así que ten dignidad, serenidad y actitud para sentirte en paz contigo mismo cuando te digan semejantes cosas inverosímiles. Como en otros artículos te recuerdo que no me gusta que se suscriban a las personas bajo ninguna etiqueta, basta con que tú reconozcas las situaciones y no te dejes engañar.        

Con franqueza y amor,

Amparo Nykoll Cribas.